País:
Chile
Región:
La Araucanía

La Araucanía, naturaleza espléndida y pasado guerrero
Por Wálter Cazenave
Existen regiones que se imponen a la
fantasía por el sonido de su nombre, La
Araucanía es una de ellas. Ubicada en el
sur de Chile, aproximadamente entre los
paralelos 37 y 40 de latitud sur, constituye
la entrada al Chile "verde-azul", por
oposición, claro está a la aridez que se
manifiesta en la parte norte del país
sudamericano
Cabañas perdidas en la inmensidad del paisaje.
Ha sido desde siempre una tierra bella, misteriosa y violenta, cuajada de grandes volcanes y cubierta de espesos bosques cortada por torrentes y ríos que buscan el Océano Pacífico, La Araucanía fue coto cerrado al hombre blanco prácticamente hasta fines del siglo pasado, cuando las armas modernas y una acción concertada de los gobiernos de Chile y Argentina, arrinconaron y rindieron a los indígenas que habían resistido casi 4 siglos los intentos de dominación cristiana. Una hazaña que debe tener pocos parangones en la Historia Universal.
Hasta la llegada de los primeros colonizadores europeos en 1883, solamente con la imaginación o con mucha audacia pisaban los blancos el territorio araucano, pero una vez que la pacificación se hizo efectiva, "La Frontera" -nombre con que se conocía la zona de contacto y guerra- pasó a convertirse en una tierra de acelerada prosperidad para los nuevos pobladores, aunque los indios quedaron reducidos a parcialidades empobrecidas y a menudo desatendidas,
Lo potencial y efectivamente rico de la región, con sus enorme bosques de maderas de calidad, riqueza hidroeléctrica, minerales, pesca y tierras feraces e u territorio caracterizado por sus grandes lluvias -alrededor de 1,500 mm al año-, facilitó el surgimiento de ciudades y pueblos importantes que con un irónico homenaje a los vencidos, llevan nombres araucanos: Temuco -capital regional-, Toltén, Loncoche, Cunco, Melipeuco.. también de los caciques y capitanes que brillaron por las suyas en tan larga guerra: Lautaro, Galvarino, Saavedra y Valdivia.

En la penumbra de la ruca, los días húmedos y fríos, tan comunes en el invierno de la araucanía, sirven para volver a la milenaria sabiduría del hilado.
Ciertamente que los araucanos y su larga epopeya, marcaron indeleblemente el espíritu regional, y aun el de la nación chilena. Multitud de aspectos del Chile moderno recuerdan o reivindican el ser y quehacer de la cultura mapuche, nombre éste que es el que se dan a sí mismos los naturales de la región y que significa literalmente "gente de la tierra", los autóctonos.
Resulta notable advertir el empeño con que la parcialidad mapuche trata de mantener y promover los rasgos culturales que le son propios. Privada de sus mejores tierras, relegadas a reducciones alejadas de los centros poblados, los araucanos sobreviven, sin embargo, tenazmente aferrados a su sociedad ancestral de fuertes rasgos comunitarios y dotada con una lengua y una cosmogonía que se cuentan entre las más ricas de esta parte del continente. Aunque afectados por las taras que les aportó el hombre blanco -enfermedades, alcoholismo, desculturización- y también las propias, ya que no hay comunidades perfectas, los mapuches luchan por su idiosincracia y contra la marginación. A una treintena de kilómetros de la hoy apacible villa de Carahué, para la que hace cuatro siglos el conquistador valdivia imaginara un destino de capital imperial, junto al Budi, único lago salado de Chile, se encuentra una de las más nutridas reducciones de mapuches.Salvo la tremenda belicosidad y ánimo independiente que tanto admiraba al poeta Alonso de Ercilia, que combatió contra ellos, poco ha cambiado su modo de vida. En la "ruca" prolijamente techada con vegetales, para atemperar los húmedos y fríos inviernos de la Araucanía, las mujeres cocinan la modesta pitanza junto al fogón central. La comida principal solía ser el apiñen, fruto de la Araucaria, árbol típico del país, de alto valor nutritivo, pero que en la actualidad se hace difícil conseguir por su ubicación apartada.
Mujer mapuche pescando erizos: "piure" (lengua roja) y "locos" (moluscos en extinción), en las costas del pacífico.
CONTINUA...

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